SHITECK CONSULTORA EN SEGURIDAD HIGIENE Y MEDIO AMBIENTE

Mi foto
Campana, Buenos Aires, Argentina

martes, 11 de octubre de 2011

Los residuos electrónicos, sin destino


De las 100.000 toneladas de aparatos que se descartan por año en la Argentina, sólo se recicla aproximadamente el 2 por ciento. Por: Fernando Massa

Quería encontrar la clásica heladera SIAM de bolita, símbolo de lo que había sido la empresa décadas atrás. Corrió hacia una más moderna que todavía tenía los imanes pegados sobre la puerta; se metió por un angosto pasillo entre los electrodomésticos arrumbados y la encontró. Descascarada, con el logo colgando, esa heladera había ido a parar ahí, a un patio trasero de la ex fábrica SIAM, situada en Avellaneda, a orillas del Riachuelo, procedencia directa de alguna casa como parte del plan canje de electrodomésticos de línea blanca que en 2009 promovió el gobierno nacional.

Esa heladera, al igual que las 1500 que quedan a su alrededor, ya fue desguazada: se le extrajeron los aceites del compresor y los materiales aislantes, y se separaron el gas, el plástico, el acero, el cobre y el aluminio para comercializarlos. A las carcasas se las fueron llevando de a poco en camiones, rumbo a una planta de recuperación de metales ferrosos que los clasifica y selecciona para abastecer a las plantas siderúrgicas de Ternium Siderar y de Tenaris, donde se convertirán en tubos o chapas laminadas de acero para la fabricación de autos, sembradoras, postes de luz, silos y lavarropas.

Contento por haber encontrado el modelo que buscaba, Julio Cozes, una de las 105 personas que trabaja hoy en la cooperativa que se formó tras la quiebra de la empresa a mediados de los 90, cuenta que por el plan canje llegaron a acumularse en pasillos, patios y galpones unas 16.000 heladeras y lavarropas. Un verdadero cementerio de electrodomésticos, destinado al reciclaje, que muestra sólo una ínfima parte de la contracara del boom de consumo: los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE), cuyo número no sólo aumenta cada año, sino que, de no recuperarse, son los que mayor cantidad de sustancias contaminantes aportan al medio ambiente.

Porque, en líneas generales, el trabajo que viene realizando la cooperativa SIAM con las heladeras es una excepción: se calcula que se recicla no más del 2 por ciento de las 100.000 toneladas de RAEE que se generan por año en el país, según Greenpeace. Lo demás termina en la bolsa de basura, en la vereda, en services o acopiados en roperos, garajes y oficinas públicas y privadas.

Hoy, en la Argentina, en una casa de una familia tipo de cuatro personas pueden contabilizarse unos 50 aparatos o dispositivos eléctricos y electrónicos, entre electrodomésticos, televisores, equipos de audio o video, juegos, iluminación, pilas, baterías y cámaras de fotos, que pesan unos 420 kg, según precisa Gustavo Protomastro, director de Escrap, una red de operadores de residuos que promueve el uso sustentable de los aparatos electrónicos. De ese total, se desechan unos 10 kg por año, es decir unos 3 por habitante, y cuyo mayor peligro son los componentes altamente contaminantes que poseen, como mercurio, cadmio, bromo, selenio y plomo.

"La venta como segunda mano ha caído notablemente a la par del ciclo de vida de esos aparatos. Entre el 30 y el 40% de lo que va a la basura termina contaminando suelos y rellenos sanitarios; lo que se deja en la vereda es recuperado por cartoneros o chatarreros en busca de sus metales, pero también se desechan. Más del 50% queda acopiado en casas y una pequeña fracción llega en la actualidad a plantas, debidamente, para ser reciclada. De 120.000 toneladas anuales, no más de 10.000 se reciclan en plantas habilitadas", explica.

Son pocas las empresas habilitadas por la Secretaría de Medio Ambiente que gestionan residuos. Y firmas como Silkers o Scrap, y Rezagos se dedican a residuos informáticos y de telecomunicaciones, pero no a RAEE de línea blanca.


Números en alza

La cantidad de aparatos eléctricos y electrónicos que se descartan aumenta cada año. En su previsión para 2011, la Cámara Argentina de Máquinas de Oficina, Comerciales y Afines (Camoca) estima que se generarán unos 74.562.400 kg de residuos entre fotocopiadoras, impresoras, computadoras, cartuchos, teléfonos... Unos cuatro millones más de lo que se había alcanzado en 2010, sin tener en cuenta los residuos de electrodomésticos de línea blanca, respecto de los cuales no existen índices oficiales ni privados.

A Greenpeace no sólo le preocupan los residuos que se producen todos los años, sino también el acortamiento de los ciclos de vida de estos aparato, tanto por el boom del consumo como por la cada vez más acelerada renovación tecnológica. Por ejemplo, las computadoras: para este año, calculan que en el país se descartará más de un millón, número que en años venideros subirá fuertemente.

El de los televisores es un caso emblemático: entre la renovación tecnológica, el plan LCD para todos, las cincuenta cuotas sin interés, el efecto Mundial 2010 y el denominado "apagón analógico" por la llegada de la televisión digital se ha impulsado un fuerte recambio, que significó un incremento del parque de televisores en más de 20 millones de unidades en menos de una década, según Greenpeace.

Respecto de los celulares, en los últimos dos años se desecharon en el país casi 10 millones, es decir, cerca del 30% del parque actual.


EN NÚMEROS

2% De los residuos se recicla
No más de 10.000 toneladas se reciclan en plantas habilitadas por la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación.
120.000 T Se descartan por año
Es el número aproximado de residuos eléctricos y electrónicos entre los que se cuentan desde computadoras y celulares hasta pilas, televisores y electrodomésticos.
16.000 Heladeras por el plan canje
Como parte de ese programa de 2009, promovido por el gobierno nacional en 2009, la cooperativa de la ex fábrica Siam recibió esa cantidad para reciclar.


LA LEY QUE ESPERA LA APROBACIÓN EN DIPUTADOS

En mayo de este año, el Senado de la Nación aprobó el proyecto de ley que promueve la responsabilidad del fabricante hasta el destino final del producto, y que establece presupuestos mínimos para que se defina qué hacer con las más de 100.000 toneladas de basura electrónica que se producen por año en el país. Hoy, el proyecto que se encuentra en la Comisión de Recursos Naturales de la Cámara de Diputados y que será girado a la de Industria y a la de Presupuesto, espera alcanzar dictamen. "Mientras se dilate la promulgación de la ley, la basura electrónica en la Argentina seguirá creciendo", afirmó Yanina Rullo, coordinadora de la Campaña de Residuos Electrónicos de Greenpeace, que confía en que el proyecto se pueda convertir en ley antes de fines de año.

La Nación
Domingo 2 de Octubre de 2011

Proponen que el Estado incentive la capacitación laboral


Un informe advierte que en la Argentina hay planes, pero no datos que permitan evaluarlos

El Estado debería incentivar a las empresas del sector formal de la economía para que contraten trabajadores con déficit en su formación laboral, mediante políticas que impliquen la reducción tanto de costos impositivos como de trabas burocráticas y riesgos jurídicos. En la Argentina, si bien se desarrollan acciones para promover la inserción laboral de esos trabajadores, no existe una sistematización de datos que permita conocer de manera integral cuál es el alcance de los planes ni su impacto efectivo. Esas son dos conclusiones que surgen de un informe presentado ayer por la Escuela de Economía de la Universidad Católica Argentina (UCA).

El documento señala que políticas como las de crédito fiscal, que el Ministerio de Trabajo otorga anualmente a un grupo de empresas a cambio de que desarrollen planes de capacitación, representan una "intervención limitada" del Estado, debido a su alcance. En 2010, por ejemplo, y según los datos publicados por la cartera, se dio este beneficio -que consiste en ventajas impositivas por usar fondos para la formación de empleados- a 325 proyectos, con una asignación presupuestaria de $ 35 millones.

La tasa de desempleo en la Argentina, según datos oficiales, es del 7,3% de la población activa, tasa que representa a alrededor de 1,2 millones de personas que buscan trabajo y no lo encuentran. Además, se estima que hay unos 6 millones de personas en ocupaciones informales, a veces muy precarias. Según las estimaciones que hacen diferentes estudios económicos, será una tarea dificultosa bajar el índice de un nivel que ronda el 7%, en parte porque hoy el crecimiento de la actividad genera menos empleo que el que creaba hasta 2007, y en parte porque muchas de las personas que están sufriendo la falta de trabajo carecen de una preparación para la vida laboral.

Entre otras políticas, el informe de la UCA destaca el programa "Jóvenes con más y mejor trabajo" y advierte que -tal como ocurre con otras políticas- "no hay datos que permitan observar la evolución real ni mucho menos evaluar los resultados". Ayer, justamente, fue lanzado ese plan, dirigido a jóvenes de 18 a 24 años y que tendrá una administración descentralizada, en la municipalidad de Lanús.

También se comenta la existencia de un sistema de certificación de trabajadores con determinadas competencias laborales (conocimientos, actitudes y destrezas sobre una actividad). Un registro oficial señala que hasta 2010 había 24 organismos certificadores activos, 264 normas de competencias laborales, 820 evaluadores certificados y 67.000 trabajadores certificados. "Se trataría de pasos en la dirección acertada, aunque todavía incipientes", evalúa el informe.

El documento destaca que algunas cifras correspondientes a países desarrollados indican que allí son los trabajadores ocupados, y no los desocupados ni los inactivos los que se ven con más frecuencia beneficiados por planes de capacitación. Más allá de ese dato, el informe señala que la intervención estatal en estos temas se justifica por las fuertes externalidades que tiene, ya que la capacitación es aprovechada no sólo por las empresas en las que trabajan los formandos, sino por las propias personas involucradas y por empresas competidoras.

Sin embargo, también se señala que el tema es motivo de controversias, porque en varias experiencias se observaron efectos limitados de la capacitación no formal.

Por: Silvia Stang

La Nación
Miércoles 5 de Octubre de 2011

lunes, 10 de octubre de 2011

Tras las bicicletas públicas, París lanza los autos eléctricos

La Nación (Argentina)

Los Bluecars eléctricos ya circulan por las calles de París. Foto: Reuters Los primeros Autolib de alquiler ya recorren las calles de la ciudad; habrá unas 33 estaciones.

PARIS.- Es la versión "automóvil" de Vélib, el sistema de alquiler de bicicletas en libre servicio. Y, si tiene éxito, la alcaldía de París podría lograr su sueño de reducir la presencia de autos particulares en la capital y su responsable, Vincent Bolloré, sumar millones de euros a su ya considerable fortuna.

Desde el domingo, los primeros Autolib recorren (en silencio y sin gases contaminantes) las calles de la primera ciudad de Francia. Imaginado por la municipalidad de la Ciudad Luz, a la que se sumaron 45 comunas suburbanas, el alquiler en libre servicio de automóviles 100% eléctricos pretende ofrecer una alternativa de transporte "limpio".

Autolib apareció en las calles de la capital hace 48 horas, cuando 66 Bluecars (los autos eléctricos fabricados por el grupo de Vincent Bolloré) fueron puestos gratuitamente a disposición del público para que los pruebe en diez de las 33 estaciones previstas. Los parisienses podrán probarlos hasta el 5 de diciembre, fecha del lanzamiento oficial. A término, unos 3000 Bluecars estarán disponibles en las 1100 estaciones distribuidas entre París y su cinturón urbano.

"El sistema está destinado a todos aquellos que tienen un auto, pero se dan cuenta de que les cuesta demasiado caro en relación con el uso que le dan, y a quienes necesitan comprar un vehículo pero no tienen el dinero", precisa Annick Lepetit, adjunto del intendente socialista de París, Bertrand Delanoë.

"A un promedio de dos trayectos por semana por abonado, el sistema -presentado como una primicia mundial- podría representar 164 millones de kilómetros recorridos por el equivalente de 22.500 autos retirados de las calles", se entusiasma un miembro del equipo de Bolloré.

Pero no todos coinciden. Los ecologistas, que habían aplaudido el lanzamiento de Vélib, ahora argumentan que el proyecto no aporta ninguna ventaja medioambiental. "La falsa idea del transporte limpio sólo agregará vehículos a la cadena de transporte, en contradicción con el plan preestablecido de reducción de tráfico en la zona urbana", afirman.

Los Bluecars son unos simpáticos autitos de color aluminio metalizado, muy parecidos al Smart, pero con capacidad para transportar cuatro personas. Con una autonomía de 250 kilómetros en ciudad, su velocidad está limitada a 130 km/h, con una aceleración de 0 a 60 km en 6,3 segundos. Para alcanzar el punto de equilibrio (80.000 usuarios), Autolib ha fijado un módico precio del abono anual: 12 euros por mes.

Una vez escogida la suscripción (que también puede ser semanal o por día), el costo del alquiler dependerá de la duración de utilización. Para el titular de un abono anual, el precio será de 5 euros por la primera media hora, 4 por la segunda y 6 euros por cada 30 minutos suplementarios.

El sistema funciona con el mismo modelo de Vélib. El cliente puede tomar su vehículo en una estación de libre servicio y devolverlo en cualquier otra.

El proyecto constituye una importante vitrina para Bolloré, que invirtió cerca de 1500 millones de euros en la fabricación de su automóvil y de la batería eléctrica. Ese dispositivo funciona con una tecnología LMP (litio-metal-polímeros), exclusiva y patentada por su grupo. El industrial espera imponer su tecnología a los demás constructores automotores, a condición de asegurarse reservas suficientes de litio. Después de haber intentado sin éxito obtener la concesión del salar de Uyuni, en Bolivia, Bolloré ha depositado ahora sus esperanzas en los yacimientos de ese preciado metal en Catamarca.

martes, 4 de octubre de 2011

El Polo Norte también tiene su agujero de ozono

El Mundo (España)

Niveles de ozono sobre el Polo Norte, en marzo de 2011. | NatureAlgunas zonas perdieron hasta el 80% de ozono en la primavera de 2011. Una presencia inusualmente larga de aire frío en altura acelera el fenómeno. También hubo más niveles de gases dañinos para el ozono que en otros años. Los gases clorados que dañan el ozono fueron prohibidos a finales de los 80. La atmósfera todavía sufre el efecto de los químicos liberados hace décadas.

La pérdida de ozono sobre el océano Ártico este año ha sido tan severa que por primera vez se le puede llamar "agujero de ozono", afirma un grupo de científicos que acaba de publicar sus conclusiones en la revista ‘Nature’. Aseguran también que la pérdida de ozono en el norte este año es equiparable a la que ocurre desde hace tiempo sobre la Antártida. Hay que tener en cuenta que hasta ahora, cuando se hablaba de pérdida de ozono era en el hemisferio sur, pero este fenómeno no había sido noticia en el extremo norte del planeta.

A una altura de 20 kilómetros sobre el Polo Norte, el 80% del ozono se ha perdido, afirman los científicos. La causa ha sido una presencia inusualmente larga de aire frío a gran altura además de una mayor cantidad de gases destructores del ozono sobre la zona. Los compuestos clorados producidos por el hombre que destruyen el ozono son mucho más activos en ambientes fríos. Las causas de la pérdida de ozono han sido por tanto relativamente circunstanciales, por lo que es imposible saber si el fenómeno observado este año se repetirá en próximas ocasiones.

La destrucción del ozono atmosférico por la presencia de compuestos clorados ocurre en primavera sobre las dos regiones polares. Sin embargo, puesto que esa estación es relativamente más templada en el Polo Norte que en el sur, los daños no son tan graves en aquel como en éste y la mayoría de los años la disminución de la capa de ozono es mucho menor en el Ártico que en la Antártida.

Sin embargo, el trabajo aparecido en ‘Nature’ revela que este año, en determinadas altitudes, el periodo de bajas temperaturas en el Ártico duró 30 días más que cualquier otro invierno ártico, dando lugar a una destrucción de ozono sin precedentes. Para determinar los factores que motivaron que este periodo de bajas temperaturas fuera tan persistente serán necesarios otros estudios.

‘Durante el invierno 2010-11, las temperaturas diarias no alcanzaron valores más bajos que en anteriores inviernos árticos’, ha afirmado Gloria Manney, autora principal del estudio, que pertenece al Jet Propulsion Laboratory de la NASA de Pasadena (California), y al New México Institure of Mining and Technology, de Socorro (Nuevo México). "La diferencia con respecto a anteriores inviernos es que las temperaturas extremadamente bajas persistieron durante un periodo mayor. Esto implica que si en el futuro las temperaturas estratosféricas disminuyeran ligeramente, como resultado del cambio climático, por ejemplo, la pérdida de ozono del Ártico podría ocurrir con mayor frecuencia.»

Gloria Manney, del California Institute of Technology, es la autora líder del artículo aparecido en ‘Nature’. Los autores han analizado los datos de ozono sobre el Polo Norte a finales de 2010 y comienzos de 2011 y aseguran que la pérdida de este gas supera cualquier observación científica anterior.

En la investigación han participado científicos de 19 instituciones de nueve países (Estados Unidos, Alemania, Países Bajos, Canadá, Rusia, Finlandia, Dinamarca, Japón y España) que han analizado datos procedentes de un amplio conjunto de medidas. Se han empleado observaciones diarias de gases y nubes facilitadas por los satélites de la NASA Aura y CALIPSO, datos de ozono medidos por globos instrumentados, datos meteorológicos y modelos atmosféricos.

La aportación española corrió a cargo del Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial (INTA), que desde 1991, en colaboración con el Instituto Meteorológico Islandés, participa en proyectos europeos para la medida de destrucción de ozono en la región Sub-Ártica, realizando sondeos de ozono desde la base de Keflavik (Islandia).

Salvados gracias al acuerdo de Montreal

El ozono es una forma de oxígeno que se acumula de forma natural en la la parte alta de la atmósfera - desde los 15 a los 35 kilómetros por encima de la superficie de la Tierra - y protege la vida en la Tierra de los rayos ultravioleta solares.

Ciertos gases clorados producidos industrialmente por el hombre - CFCs - tienen la capacidad de destruir este ozono. El Protocolo de Montreal, que entró en vigor en 1989, fue un acuerdo internacional para dejar de usar y producir estos gases, que se empleaban como refrigerantes para frigoríficos o como repelentes para sprays, y sustituirlos por otros que no dañaran el ozono. El Protocolo de Montreal fue un éxito, pues se consiguió retirar del mercado mundial esos dañinos productos y frenar el problema.

Si dos décadas después el ozono sigue desapareciendo es porque los gases clorados o CFCs tienen una larga vida en la atmósfera. Los daños que se observan hoy se deben a los gases que se emitieron antes de la prohibición y que aún perduran. Los científicos, de hecho, aseguran que el agujero de ozono seguirá haciéndose mayor en las próximas décadas, y que no será hasta 2050 cuando empiece a remitir. Será para entonces cuando hayan desaparecido los CFCs emitidos en el pasado por el hombre. De no haberse prohibido su uso en 1989, el problema se habría acelerado y durado para siempre.

De hecho, la autora líder del estudio en ‘Nature’, Gloria Manney ha manifestado que sin el Protocolo de Montreal, los niveles de cloro serían ya tan altos que en el Ártico se formaría también cada primavera un agujero de ozono.

La persistencia en la atmósfera de las sustancias químicas que destruyen la capa de ozono implica que los agujeros de ozono de la Antártida, y la posibilidad de una futura pérdida severa de ozono en el Ártico, puedan seguir ocurriendo durante décadas, asegura el INTA en comunicado de prensa.

Las enfermedades ligadas a las nuevas tecnologías, novedad en la medicina del trabajo

20 minutos (España)

La carga mental es una de las dolencias más recientes que han surgido en los últimos años en este sector. El desarrollo tecnológico implica unos niveles de atención y concentración que influyen en el esfuerzo mental diario de los trabajadores.

Los accidentes laborales declarados en España llegan hasta los 800.000, mientras que las enfermedades del trabajo aún se consideran "pocas".

Las enfermedades profesionales ligadas a las nuevas tecnologías, como la carga mental, son las dolencias más recientes que han surgido en los últimos años en el ámbito de la medicina del trabajo y cuyo diagnóstico y clasificación "aún están por desarrollar".

Así lo ha expresado el presidente de la Asociación Española de Especialistas en Medicina del Trabajo (AEEMT), Antonio Iniesta, momentos antes de inaugurar el VIII Congreso Español de Medicina y Enfermería del Trabajo.

Esta especialidad médica se dedica al diagnóstico, tratamiento y prevención de las enfermedades profesionales, así como a la valoración de la aptitud del trabajador en el desempeño de sus tareas.

Carga mental

Según un estudio realizado por la Universidad de Huelva, el desarrollo tecnológico de los últimos años y la creciente terciarización del mundo laboral han influido decisivamente en la evolución de la carga de trabajo, aumentándose cada vez más la carga mental.

Las enfermedades vinculadas al trabajo en España son "pocas" si se comparan con los accidentes"Cada vez más el trabajo requiere un contacto menos directo con los materiales y con la transformación de los mismos, quedando esta labor a cargo de las máquinas, los robots, etc. La persona, por tanto, es la responsable de controlar el funcionamiento correcto de estas máquinas. Ello supone tener que estar atento a una serie de señales, saber su significado y accionar los mandos correspondientes para conseguir la operación desada", explica la investigación.

La carga mental podría definirse como "la cantidad de esfuerzo mental deliberado que debe realizarse para conseguir un resultado concreto", y está ligada a la necesidad de procesar un gran volumen de información así como a la toma de decisiones.

Este proceso exige un estado de atención (capacidad de “estar alerta”) y de concentración(capacidad de permanecer pendiente de una actividad o un conjunto de ellas durante un período de tiempo) que puede conducir al empleado a "altos niveles de presión".

Los accidentes vinculados al trabajo declarados en España llegan hasta los 800.000, mientras que las enfermedades del trabajo son "pocas", según ha reconocido Iniesta.

Este hecho se debe a que muchas de las dolencias vinculadas al mundo laboral "tienen un periodo de latencia largo y no se perciben hasta que el trabajador está jubilado", ha precisado.

El objetivo es la prevención

"El desafío de la medicina del trabajo en los próximos años es el de clasificar y diagnosticar adecuadamente esas enfermedades y, sobre todo, el de prevenirlas", ha asegurado el presidente de la AEEMT.

El acoso laboral es una "problemática" que existe pero no está reconocida como "enfermedad laboral", ha explicado Iniesta, quien ha detallado que otro de los aspectos que se están trabajando en la actualidad es el abordaje de la crisis económica desde la medicina del trabajo.

El diagnóstico de un tumor o cáncer provocado por el empleo resulta especialmente difícil

Por otra parte, ha considerado "importante" que se trate la enfermedad en el trabajo como una "patología" que hay que sanar y prevenir, y no que castigar.

El diagnóstico de una enfermedad profesional depende "mucho de la relación causa-efecto", ya que cuando se trata de un "tipo alérgico" es "más o menos fácil" reconocerla, sin embargo "cuando se debe a sobreesfuerzos de trabajo se tarda más", ha explicado.

Especialmente difícil es el diagnóstico de los tumores o el cáncer provocado por la actividad profesional, ya que a menudo "tardan en aparecer y muchas veces los diagnostica el Sistema Nacional de Salud".

Anuncian la creación del "plástico perfecto"

BBC Mundo (Reino Unido)

La nueva tecnología se basa en un proyecto de procesamiento de polímeros a microescala.Investigadores de universidades británicas aseguran haber resuelto un problema que les permite crear el "plástico perfecto".

Científicos e Ingenieros de las universidades de Leeds y Durham aseveran que la nueva tecnología revolucionará la manera en que se fabrican los productos plásticos y también su reciclado.

Los plásticos son sustancias químicas sintéticas denominados polímeros, de estructura macromolecular, que pueden ser moldeadas mediante calor o presión.

El doctor Daniel Read, de la Facultad de Matemáticas de la Universidad de Leeds, quien dirigió la investigación, dijo: "Los plásticos son utilizados por todo el mundo, todos los días, pero hasta ahora su producción se ha basado en conjeturas", o pruebas de ensayo y error.

En conversación con BBC Mundo, Read explicó: "Controlar cuán bien y cuán fácilmente se desarrolla la producción de un producto plástico es difícil en estos momentos, por lo que se necesita un proceso muy estable y que no sea difícil de manejar para evitar errores".

"Los plásticos son utilizados por todo el mundo, todos los días, pero hasta ahora su producción se ha basado en conjeturas"

Dr. Daniel Read, Universidad de Leeds

La nueva tecnología se basa en un proyecto de procesamiento de polímeros a microescala, que con modelos matemáticos predice, sin necesidad del "ensayo y error", las características exactas que tendrá el plástico, como la flexibilidad.

Por esa razón se podrán conseguir en el laboratorio "polímeros perfectos" más adaptables a las necesidades particulares de cada producto y más fáciles de reciclar.

El nuevo método podría ahorrar a la industria tiempo, energía y dinero.

El Proyecto de Procesamiento de Polímeros a Microescala forma parte de una colaboración entre académicos y expertos de la industria que han pasado 10 años estudiando la manera de construir mejores "macromoléculas".

Biodegradables

Ahora podrían crearse plásticos más biodegradables."Este avance significa que los nuevos plásticos pueden ser creado de manera más eficiente y con un uso específico en mente, con beneficios para la industria y el medio ambiente", en palabras de Read.

En cuanto al ambiente, "ahora será más fácil incorporar materiales de fuentes sostenibles y renovables" en el proceso de producción de objetos de plástico biodegradable.

Entretanto, el profesor Tom McLeish, quien trabajó con la Universidad de Leeds y ahora es vicerrector de Investigación de la Universidad de Durham, dijo: "Esta nueva ciencia ofrece a la industria un conjunto de herramientas para que los materiales salgan al mercado más rápidamente y más eficientemente".

McLeish agregó que "al cambiar dos o tres números en el código de computadora podemos adaptar el proceso de creación de las fuentes de los nuevos biopolímeros" y de manera intencionada crear de plásticos renovables.

Los resultados de la investigación se publican en la revista especializada Science.

Un payaso en la oficina

MBA & Educación Ejecutiva

Empresas recurren al clown para mejorar clima laboral y productividad de sus empleados.

Ser clown no solo funciona para hacer reír a los demás. Trata también sobre el encuentro con uno mismo mediante el juego, la exploración de la personalidad, ser feliz e irradiarlo a los demás.

Esta filosofía de vida propia de muchos artistas es hoy puesta en práctica por las empresas que recurren a este método para mejorar el desempeño de sus trabajadores a nivel grupal, resolver ciertos conflictos e, incluso, alcanzar mejores resultados económicos gracias a la mejora en el clima laboral y personal de sus empleados y fortaleciendo el sistema inmunológico de algunas empresas "enfermas".

"Con los talleres trabajamos aspectos de la vida diaria que muchas veces no tomamos en cuenta, como la mirada. Los resultados muestran que el clown ayuda a mejorar el trabajo en equipo, a que los empleados reconozcan al resto y a sí mismos como mejores personas y a que laboren más contentos, pues se crea un vínculo en el taller que luego se traslada a la oficina", dice Gisselle Guerra, consultora de Clown Coaching.

Cada vez son más las compañías que optan por este tipo de actividades extralaborales para mejorar la calidad y el ambiente de trabajo. "Muchos trabajadores no conocen a sus gerentes, por lo que hacemos que jueguen juntos, se conozcan, se cree un vínculo de equipo que luego se traslade a la empresa", dice Guerra.

"En algunas empresas, las diferentes áreas tienen conflictos entre sí, y en el taller se dan la oportunidad de conocerse más allá del rol laboral, lo que genera nuevas amistades y actitudes de colaboración". Algunas empresas extranjeras con sede en Lima ya han enviado a colaboradores al Perú para realizar este taller de clown coaching, así como otras de Colombia, El Salvador y Guatemala han requerido que se dicten algunos talleres allá, buscando promover un liderazgo compartido y cultura de confianza.